Tras la sonada lucha entre un contrincante un poco débil como el de HD-DVD y el soberano ganador de Sony, Blu-Ray incrementó sus precios considerablemente.
Recordemos que por aquella vez era factible para todos comprarse un reproductor de Sony y ahora, esos precios acequibles se fueron evaporando poco a poco colocando a los Blu-Ray de Sony entre los más caros.