
George Bush autorizó el envío de celulares a Cuba, tal parece para poner a prueba la emblemática medida de Raúl Castro de autorizar el acceso de este tipo de teléfonos a la isla. Esta medida entrará en vigencia en las próximas semanas.
Las declaraciones precisas del presidente de Estados Unidos fueron "Ya que Raúl permite a los cubanos adquirir teléfonos celulares, vamos a cambiar nuestras regulaciones para permitir a los estadounidenses que envíen teléfonos de este tipo a sus familiares en Cuba", al celebrar el llamado "Día de Solidaridad con Cuba" en la Casa Blanca.