Investigadores de la Universidad de St Andrews, Escocia, han revelado las bases físicas para lograr que un objeto o una persona leviten.
Según sus informes para esto se debe lograr invertir los efectos de la fuerza Casimir (normalmente hace que dos objetos situados muy próximos acaben uniéndose) en el cual no intervienen campos eléctricos ni la fuerza de la gravedad, sino tiene que ver con las fluctuaciones de los campos de energía existentes entre objetos que puede explicarse mediante mecánica cuántica.