
Este 20 de marzo en la celebración de la Comisión de Reforma y Desarrollo Nacional de China, el Departamento Nacional de Energía convocará a una licitación para la construcción de una instalación de colectores solares fotovoltaicos en Dunhuand, provincia de Gansu al noroeste de China.
Será la tercera planta de energía solar y la primera ubicada en el desierto, informan los medios locales de China.
La estación ocupará una superficie de un millón de metros cuadrados con una inversión de 73 millones de dólares y será capaz de generar 16,37 millones de kilovatios por hora al año. Una cantidad ínfima comparada con las necesidades del país asiático pero que significa los primeros pasos de obtención energía limpia.
Serán 38 empresas competidoras entre Chinas y Europeas que recibirán una franquicia para operar la central eléctrica durante 25 años.
A la planta en Dunhuand se suman otros tres proyectos de energía solar más, lo que augura un futuro con energía limpia en el país más contaminador del planeta.