
Investigadores británicos han desarrollado un pulmón artificial tamaño de un estuche de gafas que podría ayudar a la gente con trastornos respiratorios a tener una vida normal.
El aparato simula la función del pulmón, dejando entrar oxígeno a la corriente sanguínea y expulsando dióxido de carbono.
Bill Jones, profesor de la Universidad de Swansea, quien tuvo la idea del aparato después que su hijo muriese a causa de fibrosis quística, una de las numerosas enfermedades crónicas que afectan a los pulmones y que requieren someter al paciente a un transplante de pulmón, afirmó que es importante hacer algo que ayude a transformar y salvar la vida de estas personas.
Los científicos señalan que todavía faltan más estudios para que el dispositivo este disponible pero sin duda podría convertirse en una alternativa a los transplantes de pulmón que muchas veces es la única esperanza de la mayoría de pacientes.