Hace como año y medio tuvimos conocimiento del coffee car, uno de esos coches raros creado por un grupo de británicos quienes hicieron algunas alteraciones a un auto y que podía tener movimiento, correr, teniendo como combustible sacos de café en grano. La creación de este vehículo fue idea de Martin Beacon y sus amigos del Teesdale Conservation Volunteers de Durham, en Inglaterra.

Gracias a esta invención, lograron el récord Guinness de velocidad en la categoría de velocidad para vehículos que corren por gasificación de desechos orgánicos.
Este coche logró una velocidad promedio superior a los 107 km/h, pulverizando así la marca anterior de 75 km/h que pertenece al Beaver Energy de Estados Unidos que era propulsado por pellets de madera.
Con esta creación, el grupo de británicos quiso demostrar que la energía renovable es bastante útil para la propulsión de vehículos. Si ven que el coche no se parece al anterior, es porque cambiaron el Volkswagen Scirocco por un Rover SD1. Antes se parecía más a un DeLorean, el vehículo que presentaron, lleva sus tuberías y contenedores por dentro.